Belgrado: La Ciudad Blanca, toda de blanco

Un viaje de trabajo me permite, de nuevo, conocer una nueva ciudad en un nuevo país... esta vez se trata de Belgrado, la capital de Serbia.  Belgrado significa "Ciudad Blanca" y, esta vez, un 8 de febrero de 2012, pude visitar la ciudad bajo el manto blanco de la nieve acumulada durante esta ola de frío que lleva instalada en Europa en las últimas semanas.



La semana se presentaba complicada, la ola de frío, dificultades en las comunicaciones y aeropuertos... y mis planes incluían: El lunes, reunión importante en Madrid  por la mañana y cena de trabajo en Milán. El martes, dos reuniones en Milán y viaje a Belgrado, con escala en Munich  El miércoles, algo de turismo en Belgrado por la mañana, reunión por la tarde y cena de trabajo. El jueves, reunión y viaje a París, con escala en Viena y cena de trabajo en París-Les Ullis; el viernes, reunión en la oficina y regreso a Madrid desde Orly.

Quizás por eso, esta vez, no preparé demasiado la visita turística a Belgrado, apenas consulté dos blogs... del primero, muy malo, ni me acuerdo; el segundo fue http://www.travbuddy.com/travel-blogs/2633/Belgrado-Primera-parada-de-Los-21, este blog me aportó una información de alto valor que, sin duda, orientó mi estancia en la ciudad.  Gracias Sele por tu aportación, este es el reconocimiento que buscamos los bloggers.



Hasta leer a Sele, todas las informaciones recibidas sobre Belgrado me encaminaban a una ciudad fea, fría, aburrida, abatida... Nada más lejos de la realidad,  Belgrado es una ciudad con una vitalidad muy alta, mucha juventud, organizada y confiada en su futuro.



El avión partió de Munich con una hora de retraso.  El aeropuerto de Belgrado se encontraba abierto, con más de un metro de nieve en sus alrededores y una temperatuta de 9º C bajo cero. En el traslado al hotel, en coche, me sorprenden dos cosas: por un lado, los edificios iluminados del centro de la ciudad y, por otro, la cantidad de gente por las calles a pesar de la temperatura y lo avanzado de la hora, la 10 de la noche.

Alojamiento en el hotel Zira, muy recomendable y con un 4,5 en la calificación de TripAdvisor.  Justo el tiempo de soltar la maleta, ubicarme en el mapa de Belgrado, ponerme el segundo jersey, el gorro de lana y la bufanda, coger la cámara de fotos pequeña y... salir a dar mi primera vuelta por la ciudad.

Subo por la calle Ruzveltova, más pendiente del suelo deslizante y de evitar los obstáculos de nieve y hielo que de enterarme de lo que hay en la calle. Me detengo en una esquina, delante de un bar repleto de gente joven en el que estaba actuando un rock & roll, escucho una canción, me gusta, pero decido no entrar, no quería sacrificar mi paseo por Belgrado por un poco de rock.

Al llegar al Bulevar Kralja Aleksandra, giro a la izquierda, en dirección centro de ciudad



Unos metros por el bulevar y me sorprende la estatua de Nikkola Tesla en su postura más conocida, sentado y con un libro entre las manos. La nieve sustentada por el libro y la luz de las farolas, proporcionan un aire especial a este monumento situado a la entrada de la Facultad Técnica o escuela de Ingeniería.



Del siguiente edificio, me quedé con el detalle de su frontón neoclásico y de sus carámbanos de hielo



Paso por el parque de Santa Marka, con la silueta de su iglesia ortodoxa con una tenue iluminación, por el imponente edificio de Correos, muestra de una época en que la arquitectura representaba toda la simbología del poder.



Fotografiando el edificio del Parlamento de Serbia, ¡ a las 12 de la noche y 14 grados bajo cero !. Es entonces cuando decidí regresar al hotel y repetir este recorrido al día siguiente, de día. El concierto en el bar de rock había terminado y el local estaba cerrado.


Frente a este Parlamento es desde donde el pueblo serbio pidió  la marcha del genocida Slobodan Milosevic y, esta protesta, fue el principio de la transición hacia su situación y estado actual.

Amanezco en el hotel, primera mirada desde la ventana, día soleado:

Consulta metereológica en mi iPad: sol, sol y sol. Hoy puede ser un gran día.



Desde la ventana, muy cerca del hotel, descubro un cementerio, es el Novo Grobije. En los aledaños encontramos lo mismo que en los cementerios de España: flores y velas:

 

En el cementerio, unas curiosas sepulturas que reflejan la importancia de la tradición de enterrar a los muertos y la permanencia en el recuerdo de las familias

Una pequeña iglesia ortodoxa preside el camposanto en mitad del bosque de tumbas nevadas






Vuelvo a subir la Ruzveltova, en dirección al centro y me quiero llevar el recuerdo del bar de la esquina y del grupo que estaba actuando la noche anterior. Si regreso a Belgrado, este sitio será de visita obligada.














El centro de Belgrado está lleno de parques. Esta zona es la conocida como Vukov Spomenik, o Monumento Vuk.  Uno de los puntos neurálgicos de los transportes públicos en Belgrado.

Tenía interés por ver cómo lucía Nikkola Tesla de día, sentado y con su libro abierto, a la puerta de la Escuela de Ingenieros:



El edificio neoclásico que ví anoche era la Biblioteca Universitaria, que también incluye parte del archivo histórico y cultural de la ciudad.



En el parque de San Marco, voy a visitar la  iglesia Crkva Svetog Marka, cuyo interior está dominado por la altísima bóveda en su torre principal y, por sus dimensiones, manifiesta la importancia de este templo para la religión mayoritaria en Belgrado.



Llego a la Plaza Nikola Pašić, la más importante de la ciudad ya que congrega los edificios del Parlamento, Correos y la Asamblea Local:



Por Kralja Milana me dirijo a la Plaza de la República o Trg Republike, auténtico centro neurálgico de la vida diaria en Belgrado con la estatua ecuestre del príncipe Mihailo Obrenovic.  En esta plaza están el Museo y el Teatro Nacional.  El Museo se encontraba en obras de restauración en este momento.



La calle peatonal Knez Mihailova es quizás la arteria más concurrida y comercial de Belgrado, con muchas tiendas, centros comerciales y cafeterías.  Puedo imaginármela repleta de terrazas en en verano.



Qué sorpresa al encontrarme el Instituto Cervantes en esta calle tan concurrida.  Una buena embajada de la cultura en español



En la parte baja de la ciudad se encuentra la catedral de Belgrado, la Saborna crkva, de estilo barroco oriental, a su alrededor se encuentran unas viviendas de agradable diseño barroco:



La preciosa residencia de la Princesa  Lubjana se encuentra también en las proximidades de la catedral:



Por fin llego al parque y fortaleza de Kalemegöan, símbolo inequívoco de Belgrado,  Situada en un alto y rodeada por varias filas de murallas, Kalemegöan ofrece unas vistas impresionantes de la confluencia del río Sava con el Danubio.



Con una larga historia desde que fue asentamiento celta, su carácter de fortaleza y sus muros se levantan en la era otomana. Son muchas las cosas que ofrece este gran recinto. Lo más relevante, sus arcos y puertas y la Torre del Reloj, así como una pequeña iglesia ortodoxa que se encuentra situada entre dos filas de murallas en el vértice norte de la fortaleza.






De regreso al hotel recorro de nuevo la Knez Mihailova, paso por la Plaza de la República y llego a la gran avenida Kralja Milana en la que destaca el edificio modernista del Hotel Moscú y su restaurante Tshaikoski.



Y los grandes edificios típicos de la época comunista



Por cierto, ya que sale un Mc Donnals en la foto, un dato para los economistas... el precio del menú big-mac es de tres euros.

Regreso rápidamente al hotel al que llego a las tres en punto, justamente a la hora de mi cita con el conductor que me llevaría a la oficina para mi reunión de trabajo.

Al regreso de la oficina, pido que me paren delante de la impresionante Iglesia de San Sava, más ostentosa incluso que la misma catedral de Belgrado que ví por la mañana.  Era ya noche cerrada y la catedral deslumbraba por su cuidada iluminación.  Su construcción se inició en los años ochenta.

Entro en su interior y con gran sorpresa veo que está inacabada, cerrada por grandes cortinas de plástico que impedían el paso al interior.  A través de uno de los huecos en estos enormes cerramientos, logré hacer esta fotografía del estado de la construcción



Según Wikipedia, Belgrado (en serbio: Beograd; la Ciudad Blanca, escrito en alfabeto cirílico Беoград) es la capital de la República de Serbia y la ciudad más grande y populosa del territorio de la antigua Yugoslavia.

Situada en la confluencia del río Sava con el Danubio y en el límite de la Llanura panónica con la Península Balcánica, Belgrado se extiende sobre una superficie de 3.222,68 km², que ocupan el 3,6% del territorio de la República. El área metropolitana alberga a una población de 1.756.534 habitantes que representa el 21% de la población serbia, siendo por ello también la quinta ciudad más poblada del sureste de Europa, después de Estambul, Atenas y Bucarest.

En 1999 los ciudadanos de Belgrado organizaban conciertos al aire libre bajo los bombardeos de la OTAN y es que Belgrado tiene "marcha", está llena de vida: desde los bares eclécticos con música en vivo, a las discotecas de verano de las barcazas de los ríos Sava y Danubio y al festival EXIT de verano en Novi Sad.


1 comentario:

  1. Me encanta tu entrada, solo decirte que Pamuk es algodón y kale es castillo y no al revés :) un saludo

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