La Catedral de Siena

La catedral de Siena es un impresionante conglomerado de arte, es una de las más prestigiosas, insignes y ricas catedrales de Europa. Arquitectura, pintura y escultura se mezclan de forma armoniosa para configurar este monumento cargado de simbología religiosa y  esplendor artístico.

El Duomo, la Catedral dell'Assunta (de la Asunción), de estilo románico-gótico, fue construida entre 1136 y 1382, utilizándose en su construcción sillares ajedrezados de mármol blanco y negro procedentes de las canteras locales en las afueras de la ciudad.  El Papa Alejandro II consagró la catedral el 18 de noviembre de 1179.

En 1339 se decidió construir una nueva nave en el ala sur una nueva construcción, enormemente fastuosa , con el objetivo de constituirse en la iglesia más grande de la cristiandad.  Esta ampliación no llegó a finalizarse ya que la peste asoló la ciudad al poco tiempo, causando la muerte de una gran parte de la población.

Desde la Piazza, contemplamos la fachada superior que es de Giovanni Pisano, puramente gótica, con tres portadas y altos ventanales.  Está decorada con esculturas, tallas, pilares floreados y mosaicos. Un hermoso rosetón se abre en el centro, flanqueado por nichos que contienen los bustos de santos y profetas. El conjunto está coronado por un pináculo de oro, en conjunto con otros dos pináculos calados de los tabernáculos 

La parte frontal está cerrada por dos contrafuertes laterales, aligerados por una explosión de nichos góticos, estatuas, pináculos y gárgolas. Esta extraordinaria riqueza de las estatuas, poco común en el gótico italiano, da una plasticidad especial a la composición.

El campanario es de piedra blanca y negra con parteluces, de estructura románica y 73 m de altura, fue alzado sobre una antigua torre de los Bisdomini.

Muchas de las estatuas de los flancos laterales de la fachada y de las tres portadas han sido sustituidas por copias, las originales se pueden admirar en el Museo dell´Opera del Duoma, ubicado en la nave inconclusa de ampliación de la catedral.


El interior, de inmensas proporciones, es el lugar en el que el estilo gótico de Siena muestra en su mejor expresión. Tiene una planta de cruz latina con tres naves de ancho con columnas de mármol blanco y negro y está iluminada por dos magníficos rosetones. La nave central está rematada por una exposición de bustos de los papas.








El crucero es de forma hexagonal y está cubierto por una cúpula de crucería de doce lados, decorada con motivos de cielos estrellado y seis grandes estatuas doradas de los santos.  El conjunto está rematado por una galería ciega adornada con pinturas de los patriarcas y profetas en claroscuro.



El suelo de mármol esgrafiado del Duomo es uno de sus mayores tesoros y está formado por una serie de 56 fragmentos decorativos y narrativos realizados entre 1369 y 1547 y es una obra única en la historia. Se puede decir que todos los artistas conocidos de estas épocas intervinieron de alguna forma en los diseños de los fragmentos del suelo catedralicio. Los motivos de su decorado incluyen alegorías, escenas bíblicas y dibujos geométricos.  Es una historia técnicamente soberbia del desarrollo de las artes sienesas.


















 











La Biblioteca Piccolomini fue construida en 1492 por el Arzobispo de Siena, el cardenal Francesco Todeschini Piccolomini (más tarde Papa Pío III), para preservar el rico patrimonio de libros recogidos por su tío el papa Pío II, libros que nunca se alojaron en este lugar.

Los frescos, pintados por Pinturicchio, describen los acontecimientos en la vida del papa Pío II. El grupo escultórico de mármol de las Tres Gracias completa esta impresionante escena para los sentidos.














La capilla Piccolomini dispone de un magnífico altar que fue encargado en 1481 también por el mismo arzobispo, más tarde Papa Pío III en 1503. El objetivo era, ¿ cómo no ?,  dedicar una gran obra de arte a su tío el papa Pío II













En el retablo de Piccolomini hay una obra de Miguel Ángel, al que encargaron esculpir 15 estatuas, aunque solo terminó cuatro, los santos: Pedro, Pablo, Pío y Gregorio



















La catedral de Siena puede ser considerada como el museo más significativo de la escultura italiana del período de mayor esplendor, desde el románico-gótico, hasta el barroco. Durante cuatro siglos se sucedieron algunos de los más grandes escultores, dejando auténticas obras maestras. Es el caso del púlpito octogonal, cuyos paneles describen escenas de la vida de Cristo y fueron esculpidos por Nicola Pisano entre 1265 y 1268. Las figuras parecen salir del mármol, sobre todo, las de la escena del Juicio Final.




Durante la segunda visita a la catedral, descubrí la bóveda iluminada de la nave central





Así como esta impresionante capilla:




En el museo catedralicio se conservan los originales de las estatuas de la catedral, sobresale el tondo de mármol de Donatello, originalmente en el frontispicio de la Puerta del Perdón



El Baptisterio, o Iglesia de San Juan, ocupa un amplio recinto ubicado por debajo de las dos últimas arcadas de la prolongación del cuerpo de la catedral.  Sus bóvedas y paredes están completamente decoradas por pinturas al fresco realizadas por Lorenzo di Pietro "el Vecchietta"



Pero el mayor tesoro de arte del Baptisterio es la fuente bautismal, que puede ser conceptuada como la más significativa antología de la plástica italiana del Primer Renacimiento, sobre todo por relieves y las estatuas de bronce dorado que decoran el conjunto




Finalmente, os dejo esta fotografía al anochecer de la fachada principal, que espero que os guste a todos:







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